Reflexión acerca del buen maestro o buena maestra

Tras haber discutido sobre las buenas cualidades que debe tener un buen profesor, hemos llegado a la conclusión que en primer lugar debe saber trasmitir los conocimientos necesarios basándose en una metodología adecuada a las características de sus alumnos, adaptando el currículo a las necesidades educativas especiales de cada uno. Tiene que fomentar la participación, el trabajo cooperativo, la comunicación bidireccional entre alumnos- profesor y entre alumnos, siendo importante utilizar el juego como principal recurso didáctico, ya que ayuda a motivarle y aprender de una forma más significativa y atractiva.

También debe formarse continuamente para adaptarse a los cambios de la sociedad, es decir, que sea un profesor innovador que se ajuste a las nuevas tecnologías, nuevos métodos de enseñanza como el aprendizaje significativo, entiéndiendolo cómo la relación que se establece entre los conocimientos previos y los conocimientos que se están aprendiendo. Aunque algunos docentes no lo consideran como innovación, sino como una competencia implícita en el profesor.

Además debe implicarse emocionalmente con sus alumnos y atenderles individualmente pretendiendo conseguir una educación inclusiva, integradora y en valores.

Todo lo anterior contribuye, según lo recogido por el grupo, a favorecer un buen clima en el aula que permite un aprendizaje más eficaz. Ya que gracias al feed-back, creado por el profesor y los alumnos, estos se sienten más cómodos al adquirir los conocimientos y el rendimiento en el aula es más productivo. Entendiendo este concepto como un proceso de compartir observaciones, preocupaciones y sugerencias.


Bajo nuestras experiencias hay diferentes opiniones sobre el momento de nuestra vida escolar que recordamos con más agrado. Para algunas ese momento esta en infantil, otras en primaria, otras en la E.S.O e incluso en bachiller, esto quiere decir que ese momento esta justificado por la presencia de buenos profesores en nuestras aulas, que nos marcaron de alguna forma, ya sea por su trato cercano o afectividad, hacía que mostráramos interés por la materia, la cual solía impartirla de forma atractiva.
Debatiendo en grupo hemos concluido que para conseguir ser unas buenas profesoras debemos seguir las pautas que anteriormente hemos citado y además tener una serie de valores: respeto, comprensión, equidad, democracia, etc.
Y para lograrlo debemos ser como somos pero también tenemos que esforzarnos y adquirir habilidades adecuadas que nos permitan llevar a cabo una buena labor educativa. Andrea BañaresLeyre CruzSheila DomaicaCristina DoradoBeatriz Fernádez